martes, 30 de abril de 2013

la reina emputecida del sur


Buenos aires, mi Buenos Aires,
Tu nombre, nacido del prodigio de eclesiásticos
De aventuras y conquista,  de muerte y opresión.
Como la infamia, de la que te hiciste herencia
Se desangra, se desangra…

En una noche de verano, de un diciembre tórrido
El devenir de la muerte, aliado de la patronal corruptela
Y del calor humedecido y pegajoso,
bañado en la pertenencia de la sangre
Y el tizne del humo negro, muy negro…

Buenos Aires, mi Buenos Aires
Arrancaron de tu seno, doscientos pibes, doscientos pibes…
Los extirparon con un tirón de primigenia ignominia,
De infamia mercantil que mancha tus calles
En sangre, en sangre…

Buenos Aires, mi Buenos Aires
Te hiciste gigante, mamaste de la teta iluminista
que en barcos, te escupió la guerrera Europa.
Para ser soberana frente al Rió de la Plata.
Viejo y ancho río al que empujaste y despreciaste,
pero que vuelve, siempre vuelve…

Buenos Aires, como aquel bochorno.
Hubo otro verano, pastoso, acalorado…
Sofocaste a los porteños,
Que enjugan el sudor de las mentiras,
Secreción de hipocresía, de falacia, de horror…

¡Ay!  Buenos Aires, mi Buenos Aires
Otra vez te desangrada,
Cincuenta y un almas, cincuenta y un almas…
Obreros, madres, hijos, padres, nietos
Sombras del conurbano, se desvanecieron, se fueron…

Vinieron a construir la patria ¡en trenes!
Y la desgracia ¡hermana de la desidia! Adjunta a
La corrupta pertenencia de las clases gobernantes
Les arranco el halito de los oprimidos
Para no volver, para no volver…

Buenos Aires, tan grande, idolatrada.
Tan puta y tan desgraciada
Que los proxenetas te reclaman.
De aquel puente, a orillas del rió de excrecencias
A tus plazas, a tu puerto, a tus calles atestadas,
Me hice adicto Buenos Aires.

Y si un día, Buenos Aires,
Y si un día vas a matarme, me iré en cenizas,
en polvo ¡como en una orgía!
Como he vivido, como me has vivido,
Como sos, Buenos Aires, gigante, hermosa, puta…
 y tan, tan… Ingrata.





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