martes, 4 de septiembre de 2012

Hiperespacio conurbano



Una bestia se hace esperar, pero siempre aparece al final del mediodía, la bestia traga, esta repleta de insulsas criaturas cumbiasticas, esclavos.  Niños que vagan por el mundo buscando, un lugar…  la bestia engulle, vive de esas criaturas efímeras que pagan por ser devorados en la insaciable ambición de transportar vacuos insípidos, desgraciados sin alma, hacia confines olvidados, hacia lugares, lugares seguros… donde corromper su esencia y transformarlos en hombres y mujeres de bien.
Ellos pasan, gimen su incoherencia y se solazan de su ignorancia.  Vociferan para sentirse vivos, gimen para mostrar vida, se arrodillan para ser alguien…  y allá van hacia confines cósmicos, escuelas de conformismo y libertades amputadas.
Me dicen Che

Me dicen Che, porque me he dejado la barba
Extraña asociación de un hombre
con el mejor, de todos los hombres.
Me dicen Che, porque lo han visto en remeras
Como si de un rockstar se tratara,
Y algunos veneran la imagen
Por no comprender la esencia.
Me dicen Che, porque fui a una marcha
A reclamar por unos vetustos derechos.
Me dicen Che, porque me tape la cara para cortar una ruta
¡Es que tenía hambre!  Y de la mesa del festín, no caía nada.
Me dicen Che, porque leo a Sartre, a Baudelaire y a Olivari
a Bukowski, a Parra y Cocteau.
Y a veces, garabateo cuadernos, que pasó de mano en mano.
Me dicen Che, porque el cielo en que  creo
Se llama Pueblo y al Dios que le rezo,
Se le ensucian las manos, ya que construye la historia.
Me dicen Che, por decir lo que pienso
O por hacer lo que digo, o por guerrear con la muerte
¡Para que todos vivan!
Me dicen Che, porque me hermane a los pobres de América
Para liberar al mundo.
Me dicen Che, porque al sur del Rio Bravo
Siembro semillas de rebelión y poesía.
Me dicen Che, porque empuño fusiles
Para que mis hijos, empuñen palabras.
Me dicen Che, porque dejo en las manos obreras
La arcilla del hombre nuevo, el que transforme al mundo.
Me dicen Che, porque el asma jadeante
que me apuñala el pecho,
 Solo agita las ideas, el amor, y la pasión por mi gente.
Me dicen Che, porque vivo en miles, en millones de nuevos sueños
En cientos de combates, en el monte y la ciudad
En la fábrica y la universidad,
En barrios, villas y entre el campesinado.
Me dicen Che, porque anido en el corazón de los pueblos oprimidos
¡Que luchan por su libertad!
 en la querida Cuba, junto a Camilo y Fidel.
Me dicen Che, porque la sangre que riega suelo boliviano,
es la misma, de los originarios rebeldes.
Me dicen Che, porque creo en la utopía,
Porque el hombre nuevo está naciendo… está llegando…
Por eso, por eso… 
Aunque quizás por menos, me dicen Che.