jueves, 7 de junio de 2012

Tercer mundo




Al sur de una ciudad,
que se abisma al sur de las grandes ciudades.
Me encorvo de frio ante el azote del viejo invierno,
entre el rellano del rancho que habito,
el viento gélido penetra impune,
gimiendo, entre maderas rancias y el chaperio gélido.
Perdido en el tiempo
me hastía el barro de estas calles pestilentes, inundables,
que repulsan la hedionda desgracia de oscuros carreros
Vestidos en harapos y en desagradable consecuencia;
Vociferan, aúllan en dialectos, que imitan a los pibitos chorros
¡Que se creen rebeldes!
porque roban zapatillas  a esclavos y obreros
Porque le arrebatan carteras a enjutas ancianas,
quizás los más “osados”
arranquen celulares en Constitución o en Retiro.

Este barrio inmundo que habito,
al sur de una gran ciudad
Que se halla al sur de las grandes ciudades.
¡Es el status quo de mi puta pobreza!
De la vil pertenencia al subdesarrollo y la barbarie
de los que arroja el sistema.
Desterrado en mi propia patria,
detesto esas cumbias, que mancillan los oídos
Y escupen el mal gusto,
vomitan excresencias de empobrecidas mentes,
que han muerto, y mueren, y mueren...

Habito, una semiderruida morada,
La última morada…
al sur, muy al sur de las ciudades de la tierra. 
¡Es el culo del mundo!
Aquí las pendejas adoran coger con escuálidos
Personajes de escaso habla, ellas tampoco
Conocen muchas palabras,
Como cotorras, de mandíbulas estridentes,
Repiten axiomas, sin mas razón que gruñir,
Ya que esgrimen, atesoran; miseria
¡es su pertenencia!

Aquí, al sur de una gran ciudad,
Que se enclava al sur del mundo establecido,
Estoy tosiendo, es el asma cansado, que no curo
Porque el hospital se atiborra de púberes baleados.
La quimera, que le teme a estos paramos,
me incita a cercenar mi sentencia
 para al fin, abrazar la nueva alborada.
A veces, una mano piadosa
me acerca una botella
De aguas rancias, alcohol barato…
A mi me sosiega estar borracho,
gozar del ardor en mi garganta.
De las mieles de Baco, que ríe alborozado
Lejos, allá, allá donde paran los dioses.

Brillo, brillo… al sur del conurbano
Es que soy un regalo ¡Qué escupe insolencia!
Un paria en mi propia tierra.
En la pertenencia ¡vil! Al estatus quo,
Moriré, dando pelea,
¿Que mas queda al sur del mundo?
Que morir…










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