viernes, 9 de marzo de 2012

La puta, la puta...Buenos aires


Buenos aires, mi Buenos Aires,
Tu nombre, prodigio de eclesiásticos
De aventuras y conquista,
Como la infamia, de la que te hiciste herencia
Se desangra, se desangra…

En una noche de verano,
El calor humedecido, pegajoso,
Se baño en la pertenencia de la sangre
Y el tizne del humo,
negro, negro…

Arrancaron de tu seno,
A doscientos pibes, a doscientos pibes…
Y un girón de primigenia ignominia,
De infamia mercantil que mancha tus calles
En sangre, en sangre…

Buenos Aires, mi Buenos Aires,
Te hiciste gigante,
Mamaste de la teta que en barcos,
Te escupió la guerrera Europa.
Para ser soberana
Frente al Rio de la Plata.

Buenos Aires, como aquel verano.
Hubo otro verano, pegajoso, caluroso…
Sofocaste a los porteños,
Que secan el sudor de las mentiras,
Sudor de hipocresía, de falacia, de horror…

¡Ay!  Buenos Aires,
Otra vez te desangras,
Cincuenta y un almas, cincuenta y un almas…
Obreros, madres, hijos, padres, nietos
Sombras del conurbano,
Se desvanecieron, se fueron…

Vinieron a construir la patria,
Y la desgracia ¡hermana de la desidia!
Les arranco el halito de los oprimidos
Para no volver, para no volver…

Buenos Aires, tan grande, idolatrada.
Tan puta y desgraciada
Que los proxenetas te reclaman.
De aquel puente,
A orillas del rio de excresencias
A tus plazas, a tu puerto, a tus calles atestadas,
Me hice adicto Buenos Aires.

Y si un día, Buenos Aires,
Y si un día me matas, me iré
En cenizas, en polvos, como en una orgia
Como he vivido, como me has vivido,
Como sos, Buenos Aires, gigante, hermosa, puta…
 y tan, tan… Ingrata.