miércoles, 5 de octubre de 2011

Comandante ¡hasta siempre Comandante!


Hay un hombre en la sinuosa montaña
Y suenan disparos en la inmensidad del monte.
¿Un grupo de locos? ¿Ilusos tras un sueño perdido?
En la espesura, entre la soledad y el hambre…
Allí late rebelde, un crisol de miserias latinoamericanas,
Se rebelan y el águila imperial, tiembla...
Un hombre cabalga,
A horcajadas del viento nuevo…
Trae noticias viejas ¡la revolución es el camino! Dice...
El viento de los de abajo, gime en su costado,
aúlla utopías,  que el hombre barbado carga en sus espaldas.
Allí va el Comandante Heroico, al frente de dignos guerrilleros,
Con pulmones marchitos y voluntad tenaz…
Se respira pureza entre el viciado aire de la sociedad burguesa.
Aquel hombre, transita las sendas de Latinoamérica,
con él, los guerreros del pueblo, el brazo armado del proletariado.
Crece como un niño hambriento, para gestar al Hombre Nuevo.
El hombre ¡de una sola Patria! de la patria Grande
la de América morena, mestiza, india, trabajadora, campesina, estudiante…
Los buitres dicen que ha muerto, ¿cómo puede morir la poesía?
Si él sigue escribiendo versos, en Quechua y Aimara, la voz sigue hablando…
Si él sigue naciendo, en cada rincón del mundo, donde alzan banderas de libertad…
Allí donde el pueblo se rebela, contempla sutil su mirada profunda, soberana, amiga…
Allí, allí… se fue a La Higuera… si, allí esta…. Partió al futuro…
Para gritar victoria… Hasta siempre, hasta siempre Comandante.
¡Hasta la victoria siempre!

Publicado en "Che, Hasta la victoria siempre" por Editorial CIENEGUITA CARTONERA