martes, 13 de septiembre de 2011

El dulce veneno de la serpiente

               
Quizás, el cielo exista,
Aunque yo lo niegue.
Solo así se explica tu luminosa presencia,
En esta Pléyade de seres infames.
Te contemplo en visiones, te siento, te necesito.
Quiero despertar ¡Abrazarte!
Comer el fruto del árbol de tu pureza.

¡Quizás te ame! 
Quizás añore el placer de tu sexo.
¡Quizás me odies! Y detestes la sombra
De mi grotesca presencia.
¡Quiero tenerte! Acariciar los senos
Que infunden pasión, por odiar el alba.
Beber, de la miel lasciva
Que emana del profundo abismo
de tu juvenil esencia.

Sos mi Eva ¡Y yo la serpiente!
Acércate a mi verba,
A componer nuevos versos.
Ah! ¡Como ansió el candor sagrado!
Jamás consumido por el fuego del tiempo.
La mísera parsimonia de
Los oscuros jueces de la moral
¡No me importan!
¡Quizás te ame! 
Acaso seas la hechicera
Que embruja mis noches.
Acaso el oprobio de mi desnudes indómita,
Sea remedio al hechizo de esos ojos de ensueño.


Veo a mi corazón exánime,
Ante la exuberancia de los pechos
De la diosa del fuego.
Mis ojos se queman,
Cuando contemplo las infinitas curvas
Del universo ¡que es tu cuerpo!

Ansió el disfrute de noches eternas,
Con el fuego perenne entre las piernas de dios.
Ansió el gemido de sabanas blancas ¡Que estallan!
con el éxtasis de amantes del infinito.
Si el sueño llega ¡y estas conmigo!
Será luz eterna que apague
Los destellos del sol.

Pero, ahora si.  Ya lo creo Te amo!
Abrazo el comienzo de esta,
La perdición de mi alma,
Sometido a los influjos de tu augusta belleza.
Te extraño tanto ¡y aun no te tengo!
Y quiero, besar los labios presurosos
Que buscan los cuerpos.

Si soy la serpiente y vos ¡¿Sos mi Eva?!
Entonces, el paraíso es nuestro
Y el cielo no abarca
mi inmensa devoción por la eterna belleza.
El silencio, se oye en el viento
Son mis condenas que se agazapan,
Espero a tus ojos, los ojos de Eva
Que ahora, es tan lejana.





1 comentario:

  1. Me he enamorado de este escrito y es que todas estas emociones que genera en el lector, pocos logran generarlas; muy apasionado. En mi humilde y errante opinión es de tus mejores obras^_^

    ResponderEliminar