martes, 26 de abril de 2011

El capitan

El es el capitán de la añosa y fibrosa nave.
Remonta estos ríos, en lujuriosas corrientes.
Los brazos del rio, se retuercen en intricados dédalos venéreos.
Aquí donde las negras, se acuestan al alba,
y lavan su sexo, deshonrado en tertulias desenfrenadas.

Pero aquí, en este rio y estos montes,
no hay blasfemia mayor que el capitán de este barco.
De pie, siempre de pie, en el viejo puente de la añosa nave,
Retiene la vana lascivia, buscando aparcaderos,
Y el lamento de un amor pasado.

Han pasado lustros y décadas, siglos y milenios,
Transcurrieron eras y eones ¡y sigue aquí!
De pie, en el viejo puente de la añosa nave,
navegando aguas innobles hacia el final de los tiempos,
hacia la euforia venal de las auroras cósmicas y el malsano amor.

Ahora remonta rio arriba,
las aguas oscuras del tosco e indomable rio,
que nunca descansa,
y siempre hacia ella, ¡voy hacia ti! Grita.
Hacia el nuevo cielo de Kara Mahida